jueves, 1 de diciembre de 2011

IV

Porqué no ser amante en una amante
para que me traspasen aves
que han volado por siglos
hacia un punto sin retorno
porqué no amar con saña
sobre lo amado
de ida y vuelta
eternamente
sobre una cuerda floja
porqué no ser así, leve,  y
pintarse azul los huecos
y lloverse por las tardes




Vehemencias…

domingo, 13 de noviembre de 2011


III


Ese toque memorioso de anoche
esa sonrisa de advertencia
ese prologo intenso
los miles de suspiros que algún día quise que viajaran a saludarte
tenían todos mis recuerdos…


 Vehemencias…

sábado, 12 de noviembre de 2011

II

No pude evitar aquel círculo
de directrices trasnochadas
y cuando incendiaste aquel cielo
quise detener el cataclismo que me ardía
volcarme
cimbrarme en el aire
y fugarme
como leve música
hacia el alba


Vehemencias…

miércoles, 9 de noviembre de 2011

I

Mientras
la tarde se deshace
y crece el invierno
espero ese beso tan ansiado
ese abrazo
esa ternura conjugada entre el silencio y el retorno


Vehemencias…

sábado, 5 de noviembre de 2011


{Esto es inmutable, invariable...te amo RICARDO LAPIZCO AMADOR, te amo, te amo en la pausa que la muerte abrio para nosotros dos, te amo}

Es misteriosa la mano del poeta, deja de escribir un dia, dos, tres...y al otro lo intenta nuevamente,  cada palpitar le pide que no muera, que no se desangre sobre la hoja blanca de la espera. Duele, escribo, duele y escribo, y escribo....Inventar la vida, sin ti, que tarea ardua, no me gusta, pero aprendo, a vivir sin ti, a dormir sin ti, incluso estoy aprendiendo a escribir sin ti. No me cambiare de orilla, aunque la otra me murmure sensaciones nuevas...

Cada uno a su manera, seguiremos siendo uno...llevaremos el silencio por palabra, como si fuera el contexto y el vocablo divergente en nuestra historia.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La hora cero de Neo…

Ella, como tantos desahuciados, alucinó por mucho tiempo
pasó por la vida lejana de si misma
la oscuridad llegó antes de que ella pudiera abrir los ojos
y murió de silencio, a la hora cero pensando que Neo sería eterno
en el valle estalló un florecimiento de verdores
¿conoces el olvido Neo?

es la hora cero…treinta y un misiva quedaron infectadas bajo el séptimo sello

Trigésima Primera MISIVA PARA NEO

En esta sombra tierna
gracias por estar muy cerca Neo
con tu labio sol
y el abrazo niño-pájaro-hombre
ante la mirada de todas las horas
y un puño de treinta y un misivas escritas al fuego
este es el momento exacto
olvida el silencio
y ríe
con mis risas ríe
partí mi cuerpo
para que no me amaras
esparcí mi frente, las naves olvidadas
y mis senos también
si al viento le parece poco
cuidará de ellos hasta la siguiente estación del año
nada es como parece
pensé que morías tú
mas llueve
llueve sobre un cuerpo rígido, blanco,
que se asemeja al mío
y aquellas palomas parecen mis manos
los muslos inmóviles
quieto el cabello
la boca sellada
aunque tirita en mis labios una sonrisa helada
soy yo Neo
te amé, enfermé de amor, y no hubo cura alguna
hicieron falta remedios
brebajes milagrosos
esos que lo curan todo
¡breve es el silencio de los pájaros!



es la hora trigésima primera…y estoy muerta…

miércoles, 31 de agosto de 2011


Trigésima MISIVA PARA NEO

Teníamos un proyecto hirviendo en las venas, teníamos una línea de investigación establecida, teníamos, el cuerpo, los sueños, las manos abiertas
no nos dábamos tregua
era tal
así
la condición enigmática de nosotros dos
ayer te amaba
tú me adorabas sobre el quietísimo y débil hueco de una almohada
ayer dormías profundo azul
y yo era estrella

ya es la hora trigésima Neo y tu miedo es mi miedo…

domingo, 28 de agosto de 2011


Vigésima novena MISIVA PARA NEO

                                                              ¡Un hombre ha muerto! – dicen todos en el pueblo
                                                              ¡Mienten! ¡Qué bien mienten!

Abrí todas las puertas
desperté a los grillos
coloqué sillas desnudas y con frío
deje caer la mansión desde mis ojos
¡visiblemente herida ha cantado mi boca!


es la hora vigésima novena…


jueves, 28 de julio de 2011



Vigésima octava MISIVA PARA NEO

Van rompiendo mil mariposas tus labios
imagínalas meciéndose al ritmo de un viento pulcro
extasiadas y brillantes sobre aquellos besos con que despojábamos las tardes otoñales
bailan porque en sus alas anidan aves
aves que volarán y soñaran árboles
libres de incertidumbres y miedos
vivámonos y amémonos
con tus mariposas y mis miedos
en esta luz tan breve que habitamos

es la hora vigésima octava…

martes, 26 de julio de 2011

Vigésima sexta MISIVA PARA NEO

Eres al fin el único hombre
que trazará mil mapas en este cuerpo que llora
cisne de pico y alas azules
principio y equilibrio de las curvas
me admiras
sentada en la terraza
con la única compañera que conozco…la nostalgia

es la hora vigésima sexta…

martes, 15 de febrero de 2011




Vigésima séptima MISIVA PARA NEO


NEO:         
Hoy que la noche pide que respondas frente a algo más que un cuerpo, callas
luz única
alegran tanto tus palabras
fuimos juntos
caminamos por diáfanas vertientes
rodeados por el bosque y la montaña
nos acompañaba la ilusión, la risa, los vientos
escuchamos por ahí un pájaro que se acuerda de todo
al que no le falla nunca la memoria
tuvimos miedo
guardamos el beso
en el recipiente suave de la tarde
y bajamos
a una ciudad desnuda
desnutrida
con agujeros en la ropa y la mirada

era la hora vigésima séptima…
                           

sábado, 5 de febrero de 2011


Vigésima quinta MISIVA PARA NEO


Te amo
desde donde tú no sabes Neo
desde la otra orilla que nadie conoce
salgo a reconocerte por toda la ciudad
(parece tan fácil encontrarte)
un pueblo te llama
conoce la catástrofe de tu nombre
sabe de tu condición de
prófugo dulce
huyendo de mi siempre
y yo sueño que te encuentro
entre sueños que sueñan sueños
queman sueños
y tu duermes…


era la hora vigésimo cuarta…

domingo, 2 de enero de 2011



Vigésima cuarta MISIVA PARA NEO


Te extravié y te sude querido Neo,
llore tu nombre y tus hazañas
reí tus besos
y aunque eras el único pasajero de mi ausencia
siempre supe que seguías del lado herido de mi coraza rebelde
¿qué quedo en tus ojos aquella noche después de mirarme?
una piel desnuda, azul, mancillada por la memoria
un corpiño inocente
un despertar hecho de libélulas
mis manos incapaces de lavar la sangre que corría por tus sueños
el verano sigue, amor, y llueve


era la hora vigésima cuarta…